Ningún país del mundo ofrece la salud y el clima adecuado para los niños

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Miércoles, Febrero 19, 2020 - 19:48

El cambio climático, la degradación ecológica y la comida ultraprocesada ponen en peligro el futuro de los niños. Nadie se libra. Las naciones más pobres son las que menos pueden garantizar la supervivencia y bienestar de los menores. Las más ricas, al ser las más contaminantes, las que ponen en riesgo el futuro de todos ellos, según un estudio que aborda la salud y el cambio climático, y en el que los autores dan la razón a la activista Greta Thunberg cuando afirma que nuestro mundo está incendiándose.

No hay ninguna nación en el mundo que proteja conjuntamente y de un modo adecuado la salud de los niños, el medioambiente y su porvenir, señala un informe publicado por una Comisión que reúne a 40 expertos en salud infantil y juvenil provenientes de alrededor del planeta. El Comité lo convocó la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y la prestigiosa publicación científica “The Lancet”.

El informe, titulado A Future for the World’s Children? (¿Un futuro para los niños del mundo?), revela que la salud y el futuro de todos los niños y adolescentes del mundo se encuentran bajo la amenaza inmediata de la degradación ecológica, el cambio climático y las prácticas comerciales nocivas que impulsan a los menores al consumo de comida rápida altamente procesada, las bebidas azucaradas, el alcohol y el tabaco.

“Los países más pobres tienen un largo camino por recorrer para permitir que sus hijos sean saludables, pero los países ricos amenazan el futuro de todos los niños a través las emisiones excesivas de carbono. Este es un tema muy importante, y de hecho, estamos de acuerdo con Greta Thunberg cuando dice que nuestro mundo está en llamas”, dijo Anthony Costello, uno de los autores del informe.

Si, de acuerdo con las proyecciones actuales, el calentamiento global excede los 4°centígrados para el año 2100, este fenómeno tendría consecuencias devastadoras para la salud de los niños, a causa del aumento del nivel de los océanos, las olas de calor, la proliferación de enfermedades como el paludismo y el dengue, y la desnutrición.